lunes, 2 de noviembre de 2009

Las Dos Grandezas....




Pues bien, el día de hoy he decidido compartir con uds. esta poesia particular de Dn. Ramón Campoamor y Camposoorio que por cierto es una de las favoritas de mi abuelo y espero les guste:



Uno altivo, otro sin ley, así, dos, hablando están:

- ¡ Yo soy Alejandro el rey !.
- Y yo, Diogenes, el can.

- Vengo a hacerte mas honrada
tu vida de caracol...
¿Que quieres de mí?
-Yo, nada:
que no me quites el sol.

- ¡Mi poder es asombroso!.
- Pero a mi, nada me asombra.

- ¡Yo puedo hacerte dichoso!

- Lo sé... haciéndome sombra.

- ¡Tendrás riquezas sin tasa,
un palacio y un dosel!
- ¿Y para que quiero casa
más grande que este tonel?

- Mantos reales gastarás de oro y seda.
-¡ Nada, nada!
¿No ves que me abriga más esta capa remendada?

- ¡ Ricos manjares devoro!

- Yo con pan duro me allano.

- ¡ Bebo el chipre en copas de oro!
- ¡ Yo bebo el agua en la mano!

- Mandaré cuanto tu mandes
¡vanidad de cosas vanas!
- ¿Y a unas miserias tan grandes,
las llamais dichas humanas?

- Mi poder a cuantos gimen
van con gloria a socorrer.

- ¡La gloria!: capa del crimen;

Crimen sin capa: ¡el poder!

- ¡ Toda la tierra iracundo,
tengo postrada ente mí!
- ¿Y eres el dueño del mundo,
no siendo dueño de ti?

- Yo se que, del orbe dueño, seré del mundo, el dichoso.
- ¡Yo se que tu último sueño,
será tu primer reposo!

- Yo impongo a mi arbitrio, leyes.
- ¿Tanto de injusto blasonas?

- Llevo vencido cien reyes.
- ¡Buen bandido de coronas!

- Vivir podré, aborrecido, mas no moriré olvidado.
- Viviré desconocido,
más nunca moriré odiado.

- ¡Adios! ¡Cuan dichoso quedo, de tu cinismo al crisol!
- ¡Adios ! ¡Cuan dichoso quedo, pues no me quitas el sol!

Y al partir, con mutuo agravio, uno altivo, el otro implacable:
- ¡ Miserable! -dice el sabio;
y el rey dice: -¡Miserable!
Nos leemos la proxima...

No hay comentarios:

Publicar un comentario