
Pues bien, el día de hoy he decidido compartir con uds. esta poesia particular de Dn. Ramón Campoamor y Camposoorio que por cierto es una de las favoritas de mi abuelo y espero les guste:
Uno altivo, otro sin ley, así, dos, hablando están:
- ¡ Yo soy Alejandro el rey !.
- Y yo, Diogenes, el can.
- Vengo a hacerte mas honrada tu vida de caracol...
¿Que quieres de mí?
-Yo, nada: que no me quites el sol.
- ¡Mi poder es asombroso!.
- Pero a mi, nada me asombra.
- ¡Yo puedo hacerte dichoso!
- Lo sé... haciéndome sombra.
- ¡Tendrás riquezas sin tasa, un palacio y un dosel!
- ¿Y para que quiero casa más grande que este tonel?
- Mantos reales gastarás de oro y seda.-¡ Nada, nada!¿No ves que me abriga más esta capa remendada?
- ¡ Ricos manjares devoro!
- Yo con pan duro me allano.
- ¡ Bebo el chipre en copas de oro!
- ¡ Yo bebo el agua en la mano!
- Mandaré cuanto tu mandes ¡vanidad de cosas vanas!
- ¿Y a unas miserias tan grandes, las llamais dichas humanas?
- Mi poder a cuantos gimen
van con gloria a socorrer.
- ¡La gloria!: capa del crimen;
Crimen sin capa: ¡el poder!
- ¡ Toda la tierra iracundo, tengo postrada ente mí!
- ¿Y eres el dueño del mundo, no siendo dueño de ti?
- Yo se que, del orbe dueño, seré del mundo, el dichoso.
- ¡Yo se que tu último sueño, será tu primer reposo!
- Yo impongo a mi arbitrio, leyes.
- ¿Tanto de injusto blasonas?
- Llevo vencido cien reyes.
- ¡Buen bandido de coronas!
- Vivir podré, aborrecido, mas no moriré olvidado.
- Viviré desconocido, más nunca moriré odiado.
- ¡Adios! ¡Cuan dichoso quedo, de tu cinismo al crisol!
- ¡Adios ! ¡Cuan dichoso quedo, pues no me quitas el sol!
Y al partir, con mutuo agravio, uno altivo, el otro implacable:
- ¡ Miserable! -dice el sabio;
y el rey dice: -¡Miserable!


No hay comentarios:
Publicar un comentario